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Guía del opositor a Archivos, Bibliotecas y Museos

Cabecera de la sección: Preparación de la oposición

Métodos de estudio


Imagen de la sala de la Sección de Documentación Bibliotecaria de la BNE   Cada oposición es diferente y conlleva unos métodos de estudios acordes con las exigencias particulares. Para organizar el estudio se puede asistir a academias especializadas o incluso solicitar la ayuda de un preparador profesional, pero también es posible crear un sistema de estudio propio, siempre y cuando se tenga en cuenta la importancia de una planificación detallada y se mantenga a lo largo del tiempo una constancia en el esfuerzo.

La base del método de estudio debe estar en la organización general, con un esquema de estudio diario establecido y un calendario global. Es propicio tener un ambiente de estudio ordenado y tranquilo que permita la máxima concentración y evite las distracciones. También es apropiado tener un horario regular, que incluya tanto el tiempo dedicado al estudio como los imprescindibles descansos.

 

Materiales


   El primer paso a la hora de iniciar la preparación de las oposiciones es la selección del material. Para ello se deben elegir los manuales y temarios de referencia que se utilizarán para preparar los exámenes, de acuerdo al tipo de prueba al que se va a someter y el nivel de la misma. En el mercado editorial hay multitud de opciones disponibles, por lo que es conveniente hacer una buena selección de los recursos que mejor se ajusten a las pruebas exigidas. Una buena idea puede ser visitar una biblioteca y revisar las opciones. Tampoco hay que olvidar la importancia de recurrir a las fuentes primarias, que en muchos casos tienen forma de legislación. Puede ser mejor ir al original que confiar en elaboraciones de terceras personas.

   El siguiente paso es la elaboración de un temario que incorpore todas la materias que van a ser objeto de estudio. Las academias suelen proporcionar manuales ya elaborados con dedicación específica a cada oposición, pero puede ser mejor que el opositor tome este material como base para crear un temario personalizado que incluya más información que aquella que puede obtener cualquiera que tenga acceso a estos libros. Para ello puede acceder a monografías concretas sobre cada uno de los temas y a multitud de recursos en internet. Puede disponer de más información a este respecto en el apartado de Bibliografía y recursos electrónicos y en las Bibliografías que ofrece la Sección de Documentación Bibliotecaria a través de su sección de la web de la BNE.

 

Ejercicios


   Muchas de las pruebas de acceso al empleo público consisten en tests, por lo que el método de estudio debe incluir una constante revisión de este tipo de ejercicios que ayudan a prepararse para la prueba real, acostumbrarse al formato (por ejemplo, midiendo el tiempo empleado) y saber el nivel propio. Otro tipo de examen habitual consiste en la redacción de temas. El opositor no solo deberá disponer de una redacción completa de cada uno de los temas que forman parte de la convocatoria y estudiarlos en profundidad, sino que es conveniente que practique en su elaboración, poniendo a prueba su memoria y adelantando las condiciones en las que se va a realizar, con un tiempo determinado.

   En el caso de las oposiciones al cuerpo de Archivos, Bibliotecas y Museos, en la categoría de ayudantes, también se incluye la prueba de catalogación. Si el opositor no tiene experiencia previa en este campo, es conveniente que al menos haga un curso introductorio que le guíe en los primeros pasos en este terreno. Hay diversas ofertas tanto en línea como presenciales con profesionales que imparten esta materia. Para la escala de facultativos y conservadores se exige una prueba consistente en la elaboración de un caso práctico. También en este apartado es conveniente la guía profesional o de alguien que ya haya tenido experiencia en este tipo de pruebas para conocer la mejor manera de prepararse.

   Otros ejercicios normales en la fase de oposición son las pruebas de idiomas, por regla general sobre inglés, y que a veces incluyen exámenes de nivel de un tercer idioma. Por último, no se debe descuidar la preparación en la expresión oral, pues es importante estar preparado cuando llegue el turno de presentarse ante el tribunal. Para cada uno de los aspectos señalados hay diversos recursos que pueden consultarse en cualquier biblioteca bien dotada.

 

 

 

Créditos: Elaborado por el Servicio de Información Bibliográfica de la Biblioteca Nacional de España.